QuaeSuntCaesarisA la caza de argumentos estupendos para todo tipo de opiniones. |
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Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2007. ¿Qué carajo sabemos?![]() Marain me pide que me zampe un documental que le ha gustado mucho, What the bleep do we know? (Google video). Le contesto diciendo que me está costando pasar de la mitad. Al principio tenía dificultades para digerir ciertas explicaciones demasiado divulgativas para ser ciertas, pero lo dejé pasar con indulgencia*. El caso es que ahora está llegando a puntos que me superan. Por ejemplo con eso de los cristales de agua (nombre místico para el hielo) que reaccionan a los sentimientos de la gente. El único tipo de los que aparecen en el vídeo que me está gustando un poco es el de la pizarra negra, que habla como un físico (pero que no lo es). Es el que tiene menos luces difuminadas y glamurosas a su alrededor. Me empezaba a resultar extraño verlo entre el resto de la fauna, pero en la Wikipedia me encuentro que en realidad se descontextualizaron sus intervenciones: David Albert, a philosopher of physics and professor at Columbia University, speaks frequently throughout the movie. While it may appear as though he supports the ideas that are presented in the movie, according to a Popular Science article, he is outraged at the final product. The article states that Albert granted the filmmakers a near-four hour interview about quantum mechanics being unrelated to consciousness or spirituality. Le recomiendo a Marain un par de capítulos del libro de Martin Gardner Science: Good, Bad and Bogus que están relacionados con esto. Si no con el tema directamente, sí con los experimentos que se mencionan. La percepción extrasensorial, las máquinas de números aleatorios y otras cuestiones se tratan con sano escepticismo, sin centrarse tanto en las conclusiones (que es lo que hace este documental) como en los métodos para alcanzarlas (que es lo que debe de hacer un buen científico). Buscando una referencia del libro para mandarle me encuentro con otro, Fads and Fallacies in the Name of Science, también de Gardner, que tiene incluso mejor pinta. Acerca del primero leo que no se preocupó de disimular que era una recopilación de cosas sueltas, y se vuelve repetitivo. Esa fue precisamente mi impresión cuando lo leí hace años, y por eso me cuesta recomendarlo. Pero si el segundo es más ameno y contiene la misma chicha, estupendo. Como preparación para una futura charla le anticipo que no me considero de los que intentan explicarlo todo con nuestro conocimiento actual, y que no critico las ideas del documental porque piense que yo tengo todas las respuestas. Por supuesto que no. Las critico porque eso es precisamente lo que ellos hacen, aunque peor: intentan explicar (o al menos sugerir una posible explicación para) todos los misterios del universo y de la mente con un cóctel engañoso de conocimiento real mezclado con creencias indemonstrables, sugiriendo que la ciencia les avala. Dependiendo de lo que les resulte conveniente se apoyan en la ciencia, o la extrapolan sin limitaciones. Mezclan ciencia con filosofía ligera y literatura de una manera que me parece incorrecta. No porque la ciencia sea mejor que las otras, sino porque la actividad científica es muy limitada y sólo se puede aplicar en situaciones muy controladas. Cuando la sacas de su territorio ya no sirve, y si lo haces de esta manera estás básicamente convirtiéndola en religión. En la modestia de la ciencia reside su grandeza. Y si bien la Filosofía de la Ciencia tiene mucho sentido, hacer ciencia de la filosofía tiene siempre tufillo a pratraña. * Por ejemplo, se habla del efecto del observador sobre lo observado con cierta sorpresa alucinada, como si fuese magia cuántica, obviando que el observador también es un sistema físico, y que observar es siempre un proceso que implica interacción y no una abstracción sin contacto. Eso también es clásico. |
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